10 errores que cometemos al aprender alemán

Texto por Carolina Proaño Wexman

Si nos tomó muchos años aprender a hablar en nuestro propio idioma correctamente, por qué debería hacérsenos menos difícil aprender uno nuevo? Sobretodo uno que, para los mismos nativos, es bastante complicado.

Cada uno aprende a su ritmo, aunque muchos estudios aseguran que quienes no le tienen temor a equivocarse en público aprenden más rápido, al contrario de aquellos que prefieren no hablar por miedo a ¨hacer el ridículo¨.

Y la verdad es que los errores que cometemos y las dificultades a las que nos enfrentamos frente al alemán, son casi siempre las mismas. Eso quiere decir que somos cientos, miles!, de bobos y bobas que hacemos el ridículo diariamente en las aulas, calles y bares de Berlín. Por eso, únete a nosotros, no estás solo.

Lista de ridiculeces comunes:

Error 1: Pensar en castellano.
Es natural que uno no pueda evitar pensar en su propio idioma, pero hay que hacer el esfuerzo por no acostumbrarse a hacerlo todo el tiempo. El error que comentemos al comenzar a aprender alemán, es traducir palabra por palabra en vez de aprender cada concepto sin tener que buscarlo en el diccionario; hay que meterse en la cabeza que esa cosa redonda y roja se llama Apfel y no manzana. A medida que se va progresando, habrá que comenzar a pensar en Deutsch. Será entonces cuando verdaderamente estaremos internalizando y, por ende, aprendiendo el idioma.

Error 2: Los artículos
A diferencia del castellano, que tiene sólo dos tipos de artículos definidos para los sustantivos, el idioma alemán tiene tres: der, die, das (masculino, femenino y neutro respectivamente). No hay reglas que se apliquen al 100% para saber qué sustantivo va con cuál artículo. Las pocas fórmulas que existen tienen excepciones. Así que lo mejor es aprenderse cada sustantivo junto con el artículo que le corresponde, no sólo para evitar el error gramatical, sino porque también puede que cambie el significado de la palabra.

Error 3: Los casos
Si te fue mal en la clase de español/castellano en la escuela, vas a sufrir con el tema de los “casos”. El Caso (nominativo, acusativo, dativo y genitivo) en alemán usualmente indica una inflexión, que se genera poniendo distintas terminaciones en artículos y adjetivos. El cambio depende de quién esté realizando la acción, a quién y todo eso. Uf.

Error 4: El orden de las palabras
En alemán, el sujeto no siempre va de primero en una oración. Nosotros lo ponemos básicamente donde se nos da la gana, pero en alemán su posición se subordina a la del verbo, depende de la conjugación y de otro montón de enredos gramaticales que, en muchos casos, hacen que el emisor hable como el maestro Yoda. Por eso insistimos: no traduzcan literalmente si quieren evitar pensar que los alemanes están todos locos, que vamos, lo están, pero mejor no pensar en eso.

Error 5: Preposiciones
La pesadilla de muchos. Son demasiadas, su traducción no es siempre literal por lo que no se pueden usar para todo lo que uno cree que pueden usarse y en varios casos, sirven para dos cosas totalmente distintas. Para atenuar la tortura, lo mejor es aprender cada verbo con la preposición que le corresponde y ya.

Error 6: Los ‘Umlauts’
Los Umlauts, esos dos puntitos que le ponen a algunas vocales en alemán (ä, ö, ü), pueden traernos problemas. Una palabra puede cambiar completamente su significado si las trae o no, así que es mejor hacerle caso a la maestra cuando nos dice que practiquemos delante del espejo. Al principio es vergonzoso, pero después uno se acostumbra a hacerse el tonto por la vida.

Error 7: Puntuación y contracciones
Sí, aprender alemán es, para muchos, un parto, pero con “contracciones” nos referimos a las apostrofes o reducción de las palabras (“Wie geht’s?” , “zum Kino”, am, ans, ins, or im) que, cómo no, dependen de “el caso”.

Error 8: Mayúsculas
El alemán es el único idioma moderno en el que el sustantivo se escribe con mayúscula, pero debido a una reciente reforma, hasta los mismos alemanes tienen dudas sobre si ciertas palabras efectivamente van en mayúscula o si, según esta reforma, ya no.

Error 9: Verbos con ‘haben’ o ‘sein’
Para hablar en pasado, los alemanes utilizan dos verbos auxiliares: haben y sein (tener y ser/estar). Lo que se mueve usa sein y lo que no se mueve haben; pero cuando uno come hay movimiento (Ich habe gegessen) y cuando uno “es”- en el sentido existencial de la palabra- a veces se mueve y otras veces no se mueve (ich bin gewesen). Así que lo mejor: aprender el pasado perfecto del verbo junto con su verbo auxiliar. Los verbos que usan sein no son muchos.

Error 10: Cuestionárselo todo
Olvídate de preguntarle al profesor por qué tal regla es así o por qué tal palabra va en tal lugar. La respuesta generalmente será “Porque sí”. Apréndete todo de memoria y practica. Más adelante habrá más dificultades y a medida que tu nivel de alemán vaya mejorando irán apareciendo formas gramaticales más complejas, palabras más largas, etc. El suplicio no tiene fin. Así que para qué complicarse la existencia desde el principio?

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