Buscar piso en Berlín: El contrato de alquiler

Mietvertrag

Texto por Inma Garrido y Carolina Proaño

El contrato de vivienda  o Mietvertrag es un documento básico para poder vivir en Berlín.

Sin él, no se puede realizar ni el registro en el ayuntamiento (Almendung), acceder a la bolsa de trabajo (Job Center) o contratar ningún tipo de servicio (internet, teléfono, gas, electricidad, etc).

Por tanto, es importante exigir un contrato firmado del alquiler, tanto del piso como de una habitación. El formulario se puede comprar en cualquier librería.

 

Las condiciones antes de firmar

Cuanta más información quede reflejada en el contrato, mejor. En caso de tener que reclamar, será el contrato el que pueda evitar males mayores.

Por ello, es recomendable que antes de firmar, te sientes con el arrendador y juntos determinen claramente todas las condiciones. Te recomendamos leer este artículo antes de firmar cualquier cosa: ¿Qué debo documentar o registrar por escrito cuando alquilo un piso o habitación?

Entre los datos más importantes que el contrato debe contener, están por supuesto la información personal de los dos interesados, así como el valor bruto del alquiler (Kaltmiete), el valor individual de los gastos comunes (Nebenkosten), el total de ambos (Warmmiete) y la fianza (Kaution).

Según la Ley para la simplificación y reforma del derecho arrendaticio (Gesetz zur Neugliederung, Vereinfachung und Reform des Mietrechts), promulgada en 2008, las partes pueden pactar libremente el precio del alquiler, los plazos, el reparto de los gastos, la finalización y en general todas las condiciones del alquiler.

Las condiciones que no hayan acordado se regirán por defecto por el Código civil alemán (Bürgergesetzbuch). Como excepción a este principio, hay determinadas disposiciones del código civil que no pueden ser alteradas en perjuicio del inquilino.

 

Duración del contrato

El período de duración del contrato puede ser fijo (Zeitmietvertrag) o indefinido (unbefristet). No existen derechos de prórroga obligatoria.

Además, se debe constatar el precio mensual del alquiler y la fianza pagada (que, en ocasiones, puede ser devuelta varios meses después de la salida del piso).

También es importante matizar la fecha de entrada y, en caso de haberla, la fecha de expiración del contrato: para el arrendador el plazo es de 3 meses.

Para el arrendatario en cambio, el plazo variará positivamente con el tiempo que haya durado el alquiler: 3 meses para alquileres de hasta cinco años, 6 meses para alquileres entre cinco y ocho años y 9 meses para los restantes.

 

La fianza

Usualmente el valor de la fianza o Kaution es la suma de tres meses de renta y se paga una vez establecido el contrato. Y usualmente se abre una cuenta de banco conjunta con el arrendatario para guardar ahí la fianza.

Pero algunos arrendatarios aceptan que les pagues la fianza en cuotas, no te cobran tres meses si no dos…  Todo depende de la relación que se establezca con el arrendatario. Lo mismo al momento de dejar tu apartamento o casa. El tiempo de aviso previo podría variar.

Lo importante es que si quieres ver el dinero de tu fianza de vuelta, deberás dejar la casa igual a como la encontraste cuando llegaste.

Por eso ojo: revisar de punta a punta el piso o habitación. Si hay grietas, tuberías goteando o muebles en estado sospechoso, determinar previamente quién va a pagar por los arreglos, ANTES de firmar el contrato!.

 

Hecha la ley, hecha la trampa

En los pisos compartidos, hay que tener cuidado con el precio del alquiler. En los últimos años, es una práctica muy común que los berlineses alquilen un piso donde vivir y que a su vez lo subarrienden. Hasta aquí todo bien.

El problema puede surgir cuando la persona que alquila las habitaciones de su casa decide incrementar ligeramente el precio de cada una para poder costear su propia habitación.

Es una práctica legal y es conveniente saberlo. Depende de cada uno aceptarlo o no.

 

Toma de posesión de las llaves, al fin.

Cuídalas con tu vida.

El tema de las llaves no parece importante, pero lo agregamos en el artículo porque si pierdes la llave del edificio el trámite para sacar una copia es bastante tedioso y bueno, caro.

Lo que pasa es que son llaves especiales, no mágicas, pero diseñadas específicamente para cerrojos de edificios.

Para hacer una copia tienes que llevar a la cerrajería ( y no a cualquiera) una carta-permiso-autorización de tu arrendatario. Es la única manera de que te la hagan.

Y la llave cuesta, además 25€.